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sábado, 28 de abril de 2012

Los tesoros en Novoa-Sumanique


Cuenta Doña Julia Caiguaraico Aguilar que tenía a unos tíos que juntos compartían reuniones de familia así como de trabajo en el caserío.
Sus tíos, hoy ya fallecidos, pasaban cierta noche para ver el agua que regaba el campo. Los antiguos pobladores podían hacer ese riego sobre todo si había Luna Llena. Las acequias poseían y aún poseen agua que son desviadas mediante pequeñas compuertas hechas de palos, troncos y hojas secas para desviarlas a ciertas huertas y a la vez a los surcos donde se hallaban plantas como alfalfa, maíz, arveja, plátanos, árboles frutales, etc.
Los señores se encontraban cerca de la llamada huaca “Novoa”. De inmediato prestaron atención a esta pirámide trunca y observaron en un “canto” (lado) de la huaca que había una gran abertura. Quedaron pasmados.
LUNA LLENA EN NUESTRA COMUNIDAD

Siguieron observando ahí parados. Entonces dos señoritas como Amazonas con trajes rústicos y el cuerpo descubierto casi, les invitaban a pasar. _Vengan, les invitamos a pasar. Vengan, entren_ les decían ellas.
Ya el tío que relató la historia a Doña Julia, expresó que estaba encantado para entrar dentro de esa huaca. Pero como viendo que estaba en duda, ellas les mostraban así expresando que el lugar era seguro y que no corrían peligro. Es ahí que vio el campesino una planta de plátanos con una manilla de frutos muy maduro y que brillaban espectacularmente de color amarillo, pero un amarillo brillante. También observó a una vaca amamantando a un becerro, un cilindro prendido supuestamente cocinándose la chicha de jora, pero además otro asunto curioso era la maleta con utensilios de cocina (cucharas, tenedores, cuchillos, etc.). Parecía que ante toda esa riqueza era mejor entrar y apreciar el asunto de cerca o quizá coger algo por ser tentador…pero no fue así.
Unos perros ladraron y eso hizo reaccionar a todos los señores. Al instante, todo lo que habían visto: las dos mujeres, demás seres vivos y objetos dentro de la huaca; se esfumó, desapareció. La huaca estaba cerrada como siempre la vieron durante el día.
Asustados se retiraron del lugar.

Fuente oral
Doña Julia Caiguaraico Aguilar

Festividad de la Santísima Cruz-Sumanique

La tradicional procesión que puse interés con mayor seriedad desde el 2012, aunque antes ya tenía conocimiento de su desarrollo, pude actualizarme y compartir la fe de su población. En la investigación    logré conseguir dos versiones que apuntan al mismo objetivo y que quiero compartirlo con ustedes lectores.


Primera referencia:

BREVE RESEÑA DE LA FESTIVIDAD TRADICIONAL A LA “SANTÍSIMA CRUZ DE SUMANIQUE” HUACA “LA NOVOA”.
LA SANTÍSIMA CRUZ EN CASA DE LA FAMILIA VILLANUEVA CAIGUARAIGO-SUMANIQUE

En este apunte quiero recordar y rendir homenaje a nuestra Santísima Cruz que se celebra en el Caserío de Sumanique, propiamente en la cima de la Huaca conocida como “Huaca La Novoa”.

Esta festividad data de épocas muy remotas por auténticas familias del lugar y que ha venido celebrándose en el entorno familiar y vecinal de este lugar.

Me voy a referir al lugar original de la festividad “Huaca La Novoa”. Se nombra así a un monumento arqueológico Mochica, alrededor del cual estaban las propiedades de Doña Catalina Novoa de Aguilar, madre de la familia Aguilar que mayormente poblara gran parte el cCaserío Sumanique y que aún existen.
Como decía antes, esta festividad la celebraban las familias más cercanas como son: familia Aguilar Solano, Caiguaraico Solano, Caiguaraico Aguilar, Amaya Caiguaraico, Aguilar Gutiérrez, Aguilar Amaya, Valladares Caiguaraico; así mismo familias vecinas como: familia Fernández, Vallejos, Valverde, Luján, Arias y algunos otros vecinos.
En la familia Caiguaraico tenemos a Don Francisco, padre de Don José, Simón y Eufemia. Don Francisco a quien cariñosamente llamábamos “abuelito”, se encargaba junto con sus hijos José y Simón entre otras actividades al adorno del Altar de la Santísima Cruz, pues ellos eran expertos tejedores de esteras.
En la familia Aguilar, mencionamos a Don Rosendo Aguilar Novoa y Doña Emilia Solano Chunga, fueron sus hijos: Juan, Santiago, Josefa, Eugenio, Rogelio, Guadalupe, Pablo y Guillermina, cada uno con sus respectivas familias, ellos planificaban la festividad, limpiando el lugar de la cima de la huaca por mucho tiempo; hasta que en esfuerzo conjunto año tras año fueron mejorando el lugar hasta que por fin pudieron construir allí una Capilla con paredes de adobe y techo con caña y esteras, nivelaron un espacio más acogedor así como mejoraron el acceso de subida a la cima de la huaca.
DICE LA HISTORIA, QUE LA RAMPA FUE MEJORADA POR INTEGRANTES, MORADORES DE ESTE CASERÍO PARA TENER MEJOR ACCESO A LA HUACA.

Don Juan Aguilar, Santiago Aguilar, Pablo Aguilar y Don Simón como el Procurador de la Comisión fueron los que más destacaron en esta tarea, cada uno en lo que sabía hacer. Don Juan como albañil encargado de la construcción de la Capilla siempre apoyado por Don Simón y Tomás, Don Santiago como Carpintero en la confección de las puertas y la presentación de la Santísima Cruz bien laqueada brillante cada año en su pedestal; y el Día 30 de Abril empezaba como víspera con el Rezo del Santo Rosario en homenaje a nuestra venerada Santísima Cruz, con las familias y vecinos que hemos mencionado, a esta vigilia se le llama “Florecer”, es decir, se amanecía hasta el Día siguiente 1ro de Mayo, 2 y 3 que es propiamente el Día de las cruces y así alternadamente durante todo el mes de Mayo se celebraban los rezos del Santo Rosario.
No debemos dejar de mencionar también que colaboraron voluntariamente cada año a esta celebración destacados comerciantes de la localidad de Cartavio como: Don Segundo Piña, Don Eulogio Atoche, Don Oscar Loyaga, Don Alcides Castillo y otros personajes que voluntariamente contribuyeron a la realización de esta festividad.
Al finalizar el mes de Mayo bajaban de la Huaca con la Santísima Cruz en procesión visitando las casas de las familias aledañas, las que a su paso recibían en sus casas adornadas con una Cruz sobre el umbral de sus puertas y adornadas con hermosas flores las que no faltaban en cada casa así como Arcos, también adornados con globos, flores y serpentinas a lo largo del recorrido de la procesión.

Transcurrió una buena época esta tradicional festividad y como es natural al paso del tiempo fueron falleciendo estos importantes personajes muy entusiastas y tomaron la posta otros personajes descendientes directos de las familias antiguas de Sumanique, en esta época más moderna y que en parte recuerdan y festejan esta tradicional festividad hasta ahora.
En la actualidad esta festividad se celebra en la residencia de la familia Villanueva Caiguaraico, asiduos devotos y muy voluntariosos quienes han acogido a la Santísima Cruz, en su hogar para continuar con la celebración de la tradicional festividad temporalmente debido a que la Capilla ha sido destruida por gente inescrupulosa y perversa para robar los materiales, maderas del techo y puertas.
EN LA CIMA DE LA HUACA NOVOA SE ORGANIZABAN LAS FIESTAS. PERO SI OBSERVAN A LA DERECHA, LA CAPILLA HA SIDO SAQUEADA POR INESCRUPULOSOS.

Ojalá que al paso del tiempo, esta tradicional festividad vuelva a celebrarse en al típica y pintoresca Huaca “La Novoa”.
Confiamos pues en esta juventud actual para que tomando como ejemplo a las generaciones anteriores, se siga celebrando con mayor participación y auténtica veneración la festividad en honor a la Santísima Cruz de la Huaca “La Novoa”.
Como digo más arriba, ojalá suceda algo extraordinario en la religiosidad de nuestra Comunidad con nuevo entusiasmo, ya que contando ahora con energía eléctrica se podría hacer llegar hasta el mismo lugar la iluminación desterrando así la oscuridad del Camino y hasta se podría cambiar la estructura de la Capilla y más.
Apelamos pues a la desprendida y buena voluntad de nuestros hermanos vecinos moradores de la localidad y público en general para que con su apoyo pronto se haga realidad volver a la celebración tradicional.

Mayo 2008.                                                                                                               V.A.G.

LA SEÑORA JULIA CAIGUARAICO AGUILAR Y SU HOGAR SON LOS ENCARGADOS DE MANTENER VIVA ESTA TRADICIONAL COSTUMBRE EN SUMANIQUE.
PROGRAMACIÓN 2012



Anotaciones:
  1. He creído conveniente respetar el transcrito tal cual se me entregó, haciendo únicamente pocas correcciones en la ortografía, pero no con respecto a las letras mayúsculas como “Huaca”, “Capilla”, entre otras; porque me hizo recordar la manera como en siglos pasados se escribía así usando tinta y pluma.
  2. El documento original de 3 caras me fue entregado por la  señora Julia Caiguaraico Aguilar. Con la promesa que esta festividad sea conocida a través de la internet. Por lo que este trabajo  es el primero en la historia de Sumanique a manera virtual.
  3. El Club "Defensores de Chan Chan" de la I.E.P. "Bejamin Franklin" donde laboro yo, como Asesor, estamos haciendo que Sumanique sea conocido más, no sólo en el Perú sino también en el mundo por otros compatriotas que emigraron a otras naciones.

Fuente bibliográfica:
FAMILIA VILLANUEVA CAIGUARAICO: “BREVE RESEÑA DE LA FESTIVIDAD TRADICIONAL A LA “SANTÍSIMA CRUZ DE SUMANIQUE” HUACA “LA NOVOA”. Sumanique-2008.

Fuente fotográfica:
Prof. Miguel Núñez Bartolo.



Segunda referencia:


Santísima Cruz” de la Huaca la Novoa del Caserío de Sumanique

Parte de los datos actualizados de la festividad por la familia Villanueva Caiguaraico. Foto: Miguel Núñez.

Se inició esta festividad aproximadamente en el año 1940 por unos campesinos llegados de la sierra, y que trabajaban como peones, en el caserío; con la familia NOVOA, que era dueña de los terrenos que rodeaban a esta huaca. Es por tal motivo que se le puso el nombre de HUACA LA NOVOA.
            Dichos campesinos trajeron su tradición desde su tierra. Con unos maderos confeccionaron una rústica cruz, atada con soguillas y la colocaron dentro de una choza de paja; sobre la huaca, que en ese entonces era solo lomas.
Al morir los padres de esta familia, los hijos decidieron radicar en otro lugar (desconocemos donde).
Entonces decidieron tomar las riendas de esta festividad las familias colindantes, como son los ya desaparecidos: -Francisco Caiguaraico Chinchayan, esposa e hijos (José, Simón, Eufenia) -Rosendo Aguilar Solano, esposa Emilia Solano e hijos (Guapalupe, Paulo, Rogelio, Juan, Guillermina, Eugenio) quienes eran muy creyentes de la religión católica.
            Construyeron con adobe un pequeño ambiente en forma de “C” con su techo de estera y allí colocaron a la Cruz, y así continuar esta tradición.
            En ese entonces sólo se hacían sus rosarios, pues no hacían procesión.

            Posteriormente al ver que la fe y reverencia a la Santísima Cruz crecía, pues venía mucha gente a su festividad, no sólo del lugar sino otros como Cartavio y hasta de Trujillo; el Señor Simón Caiguaraico hizo construir una capilla, que fue apadrinada por el Sr. Segundo Piña y la Sra. Francisca Vásquez. Tenía un pequeño patio para baile y una pequeña Cruz de Madera (que aún existe) hecha por el Sr. Santiago Aguilar Solano.
            Se hacía el baile de Florecimiento el 30 de Abril, el 03 de Mayo su rosario en su homenaje y sacaban a la cruz a recorrer las chacras vecinas al lugar y por el único camino que existía en ese entonces.

            Esta capilla fue destruida por el terremoto que sucedió en 1970. Cayó en su totalidad, quedando sólo escombros. Mas la fe y fortaleza espiritual de Simón Caiguaraico no se destruyó, pues nuevamente y con sus propios medios económicos la hizo volver a construir, mejorando a la anterior. Una capilla más amplia con su altar para la cruz y un ambiente para sacristía, en su parte frontal superior, dos especies de torres pequeñas que flanqueaban a una cruz colocada allí. También contaba con un ambiente para cocina, una explanada amplia para baile con una gradería de acceso a la capilla, así como también un camino de subida a la huaca. Mandó a construir una segunda cruz, más grande. También una anda para su procesión.

            Interior de la Antigua Capilla de la Santísima Cruz. Año 1995. Hoy ya destruida. Foto: Familia Villanueva Caiguaraico.



EL Párroco William Rodríguez Tello, muy recordado en Cartavio y sobre todo en Sumanique, dirigiendo una misa en la antigua capilla. Año 1995. Foto: Familia Villanueva Caiguaraico.

         La pareja de esposos, doña Julia Caiguaraico Aguilar y don Hipólito Villanueva Sánchez (fallecido), encargados de la festividad. Fecha: 09-enero-1999. Foto: Familia Villanueva Caiguaraico.

         Se formaban comisiones de festividad siempre bajo el mando del fundador (así lo llamaban) Simón Caiguaraico S. Se iniciaba la festividad el 30 de Abril con su rosario y baile. Los días siguientes también rosarios. El 03 de Mayo a las 11 a.m. se hacían paraliturgias por las hermanas franciscanas. La Procesión se realiza el  Domingo de la 1era Semana de Mayo, llevando en andas a la sagrada imagen por las calles del Caserío de Sumanique derramando sus bendiciones. Antes de fallecer y ya aquejando malestares propios de la vejez don Simón Caiguaraico Solano, entregó en ceremonia pública después de una procesión a la autoridad del caserío (Teniente Gobernador), la imagen, cuidado y desarrollo de su programa de festividad, y así fue por varios años.

Don Simón Caiguaraico Solano inaugurando la nueva anda para la imagen. Esa anda fue donada durante la gestión de nuestro Alcalde Distrital Marco Muñoz Verástegui. Fecha: 03/05/1994. Foto: Familia Villanueva Caiguaraico.


Una procesión de la Cruz y siendo recibida por la imagen desaparecida de San Isidro Labrador de Sumanique. Fecha: 1995. Foto: Familia Villanueva Caiguaraico.

            Después de cada Procesión la imagen se quedaba en la capilla, con todos sus adornos y anda. También una imagen de la Virgen María hecha en yeso obsequiada por las hermanas franciscanas al Sr. Simón. Pero al aparecer gentes de mal vivir que comenzaron a querer ingresar para robar, destruyendo la Capilla, se optó por guardar todas las cosas en casa de don Simón.
            Y así año a año se hacía lo mismo subir las cosas y bajarlas al finalizar la festividad.  Pero en el transcurso del año malos visitantes de fuera y del lugar, poco a poco fueron destruyendo la capilla ya que no notaban a las familias que vivían cerca.

            La imagen se quedaba y continua así al cuidado de la familia Villanueva Caiguaraico, cuyos hijos tomaron la posta de esta tradición, contando siempre con la ayuda primera de la Sagrada Imagen, también de los familiares cercanos y vecinos del pueblo de buen corazón. Esta familia al mudarse a vivir al centro del caserío, también trajo a la imagen para su cuidado y desarrollo de festividad desde 1999. Y así continua hasta la actualidad celebrándose el homenaje a esta tradición y veneración a la Santísima Cruz.
           
            El programa se desarrolla siempre desde el 30 de Abril con rosario y baile de florecimiento, antes también verbena con diversos números artísticos. Los días siguientes, paraliturgias realizadas por diversas familias o comisiones del lugar. El 03 de Mayo como siempre se realiza una misa dirigida por el párroco de la Iglesia San José (antes la efectuaba en la Capilla de la huaca). La procesión es el Domingo de la primera semana de Mayo. Antiguamente en el recorrido de la imagen, ésta pasaba debajo de arcos confeccionados por los vecinos y decorados con globos y/o productos de sus sembríos, esto se mantiene por algunos vecinos. Remata la festividad la bajada del famoso HUÁMBAR.
Desde 1999, la familia Villanueva Caiguaraico dirige la festividad, realizando los rosarios en su casa, el baile en la Loza deportiva, la procesión se inicia desde la huaca con su previo rosario.

Milagros y casos extraños
            Se cuentan algunos casos, por personas que dirigieron la fiesta, que la Cruz intervino con su poder.
            Se recuerda lo sucedido a Santiago Leca (ya difunto) que estando borracho en la huaca gritaba renegando el porqué veneraban a una cruz de palo, de pronto inexplicablemente un aire lo tumbó y lo hizo rodar hasta debajo de la huaca.
            El Sr. Rogelio Aguilar Solano, le pidió ayudarle a recuperar su salud y le obsequiaba 02 corazones de Aluminio. El milagro se cumplió y él ofreció lo prometido. Hasta la actualidad adornan a la imagen.
            Un vecino se negó a colaborar aduciendo no tener, el día del baile derrochaba dinero a manos llenas, también cayó fracturándose un brazo.
            En una procesión estando de “cohetero” el Sr. Hipólito Villanueva, una de las avellanas no surgió bien y por el contrario se dirigió a los sembríos de caña de azúcar que estaban apostados. Se temió que al caer que al caer allí se prendiera fuego pero grande fue la sorpresa que en ese mismo punto de la explosión salieron varias palomas blancas.

Sumanique 2013
Anotaciones:
  1. La fuente es la segunda referencia y que la señora Julia tuvo el apoyo de sus hijos para dar forma a la histórica festividad.
  2. En pocos párrafos, he dado un toque de orden a los signos de puntuación y a las frases para entenderla en un lenguaje simple sin desmerecer el mensaje que nos desean entregar los autores. En el fondo es el documento original.

Fuente escrita
Familia Villanueva Caiguaraico.

Fotos
Familia Villanueva Caiguaraico

viernes, 13 de abril de 2012

El ciruelo y la vasija de lejía


ANTIGUA CARRETERA AFIRMADA A SUMANIQUE
ACTUAL ENTRADA ASFALTADA A SUMANIQUE CON VEREDAS Y ÁRBOLES A LOS LADOS
Tenía una cuñada llamada RosmeryAguilar, a quien visitábamos de vez en cuando en aquellas casas huertas del fondo del caserío de Sumanique. Los años ‘80s mostraban unas viviendas que casi no habían cambiado desde años atrás.
Mi madre Olga me enviaba para algunos recados junto con mi hermana Roxana, aún éramos muy pequeños, niños de primaria. __¡Vayan y tengan cuidado! ¡Caminen por el lado de la izquierda donde hay una acequia, salten y si alguien les llama no hagan caso! __ Decía mi madrecita.
Cuando a veces era algo tarde nos decía __Mejor caminen y regresen por la primera calle que entra a Sumanique caminen de frente__ Yo seguía en lo mismo…..sin entender y más bien asustado.

Yo poseía mucha curiosidad, la gente no era desagradable, pero los accidentes que uno puede tener al pasar por un lugar que casi no se transitaba como una calle cartavina denominadas Real, Bazar, Zafra, entre otras. A veces me parecía entender que aparecían fantasmas…mi mente estaba en esas cosas porque había escuchado relatos…pero nunca imaginé que por esa primera calle del caserío antiguo, donde había transcurrido muchas veces, había fallecido en antaño una niñita de quien mi ex profesor cuenta a continuación.
SEGÚN MI MADRE PODÍAMOS IR HASTA EL FONDO DE SUMANIQUE POR EL LADO IZQUIERDO QUE ES MÁS SOLITARIO Y POR EL LADO DERECHO (QUE ES LA PRIMERA CALLE)

De todos los ciruelos que sembró mi abuelo Arturo frente a la vieja casa que tenían mis padres en el pueblo de Sumanique, aún recuerdo el que se levantaba a todo oriundo y majestuoso cerca al pozo de donde extraíamos el agua para la casa.
Al pie de aquel árbol de deliciosos frutos, se había instalado una vasija para preparar la lejía. Era una vasija grande que tenía la forma de una tinaja de arcilla que mi padre había encontrado en una de las tantas huacas que existían en el caserío, y en la cual mi mamá echaba ceniza y agua para que con el paso de los días se convierta en lejía. Con esto, hijos, nos decía, blanqueo y desinfecto la ropa de todos ustedes.
Recuerdo que cierto día llegó a la casa un señor que sostuvo ser huaquero y le regaló a mi madre un costalito lleno de ceniza, para que usted prepare su lejía, le dijo. Nunca supimos cómo lo consiguió ni de dónde lo trajo; lo cierto es que desde que se empezó a usar dicha ceniza en la preparación de la lejía, comenzó por las noches a escucharse llantos y quejidos que parecían ser de un niño que provenía de un ciruelo donde se encontraba la vasija. Al comienzo no le dimos importancia y llegamos a pensar más bien que era el sonido que producían las ramas al ser mecidas por el viento.
LA CALLE DONDE OCURRIÓ EL RELATO

EL CIRUELO A LA IZQUIERDA ESTÁ YA PODADO Y LA CASA DEL RELATO ALGO DERRUIDA. CUANDO ERA NIÑO RECUERDO QUE TENÍA UN CERCO PARA SU HUERTA DE ARBUSTO Y SU HOL DE ADOBE Y BARRO, ADEMÁS DE UNA RAMADITA DE PALOS DE MADERA QUE LE DABA SOMBRA. 

Con el paso de los días pudimos constatar que cada vez que se escuchaban aquellos llantos y quejidos, al otro día el agua de la vasija de lejía amanecía turbia como si por la noche la hubieran removido, mientras que el ciruelo daba señas de haber sido maltratado por alguien que quería treparlo desesperadamente.
……….por temor dejamos de columpiarnos en sus ramas. Sin embargo todo siguió igual hasta aquel día en que la familia se reunió en casa para celebrar el cumpleaños de mi padre. Mientras los mayores bebían y bailaban con entusiasmo, nosotros jugábamos pro el corral de las gallinas y por la huerta llena de granados y árboles frutales.

Recuerdo bien que fue después de la hora de almuerzo que mi tía Rosenda echó de menos a su hija Maricela, de apenas cinco años de edad. Nos preguntó si la habíamos visto, no, no, no la hemos visto, le respondimos. La buscó por la casa, por el corral, por la huerta y por último la escuchamos llamándola a gritos: ¡Maricela! ¡Maricela! ¡Hijiiiita, dónde estáaaas! Mas nadie le respondía. Todos solo atinaban a darle aliento diciéndole, no te preocupes, por allí debe estar…..Pero la niña no aparecía por ningún lado.
Fue entonces que la familia en pleno decidió salir a buscarla: unos corrieron a ver si había caído al pozo de agua; otros, a las acequias cercanas………..Mis primos y yo también salimos a buscarla por el pueblo, preguntamos a los vecinos……..nadie daba razón de su paradero.
…la habían encontrado ahogada en aquella vasija de lejía.
Cuando la niña estaba perdida, la familia comenzó a buscarla a preguntar en los vecinos. En ese tiempo no había pista, ni teléfono. Se tenía que caminar por el campo.
Por esta calle también la buscaron. Cerca a esa acequia llamada "Pongochongo" que vemos ahora con costales de arena porque pensaron que se habría caído ahí. Pero ella quedó ahogada en el lugar menos pensado.

Llegaron a decir algunos que trató de jugar en la vasija de lejía o trepar al árbol de ciruelo y cayó….A los pocos días de aquel infausto suceso, mi madre mandó que arrojáramos a la acequia aquel costal con ceniza y ordenó que destruyan la vasija de lejía, y parece también quiso cortar el ciruelo, pero las “lágrimas” que pudo ver en su rostro, al hizo comprender que él también estaba triste por lo que había sucedido, y desistió de aquella idea.

Mi padre, por su parte, sólo dijo que gracias a la tragedia de la prima Mariciela el alma que penaba en la vasija se había liberado de aquel raro hechizo…..desde ese día desaparecieron por encanto aquellos llantos y quejidos y las noches recuperaron la calma perdida…..con el tiempo el ciruelo empezó a mostrar su lozanía de antes y nosotros volvimos a columpiarnos entre sus brazos….Con el tiempo nos cambiamos de casa y el pozo terminó por secarse y derrumbarse al igual que la vasija de lejía. Sin embargo hasta hoy permanece de pie aquel recordado árbol de ciruelo. Claro que ahora aluce menos frondoso y más viejo…..sus frutos siguen siendo el deleite de los niños de mi pueblo.


SÁNCHEZ VEGA, Carlos: “ENTRE DUENDES Y LUCIÉRNAGAS” . Pág. 21-27.
Fotos: Lic. Miguel Núñez Bartolo.

miércoles, 8 de febrero de 2012

El incendio del antiguo mercado

Era el año de 1948 y de ese mercado se habla que había hasta cargadores y los famosos triciclos que casi en nuestros tiempos se encuentran extintos. Se habla de la gente que vivía ahí dentro tenía la opción de poder cocinar para sus familias. Fue una zona entregada por los hacendados Grace.
Más o menos así era el aspecto de la gente de esa época. Pero aún habían persona a la usanza de la sierra como la señora que vemos con sombrero. Calle Zafra. Foto: Olga Bartolo.


Luego de sus labores la gente comerciante decidía descansar. Pero además ambas puertas eran cerradas a la atención. El uso de las velas y las lámparas a kerosene era común en esos tiempos. El antiguo mercado poseía dos grandes puertas: uno principal que da a la calle Coliseo y la otra que daba a la calle Ramos 2º cuadra o denominada “calle Ciega” que se encuentra conectada al Camal “Cartavio”. Sus muros perimétricos hoy están hechos entre ladrillos, cemento y adobes aunque abundaba a mediados del siglo XX el material rústico.

__¡Caserita, caserito! ¡Venga, qué le vendo!__ animaban los/las ofertantes para que sus productos sean puestos en venta inmediata.
Las verduras, los tubérculos, los cereales (el arroz y la avena), los sombreros, los yanques, el kerosene, etc. eran el pan de cada día. Todo ahí hacinado a manera de piezas de rompecabezas.

Así pues, apareció la figura de un anciano con ropa andrajosa, con reboso o creo que con alforja a la espalda donde guardaba lo que se le obsequiaba en caridad. Un sombrero acompañaba su semblante humilde propio de un habitante de la sierra. Quién iba a pensar que este personaje sería el centro de único caso acontecido en desastre cuando mis padres aún ni se conocían.

__ ¡Caridad por el amor de Dios!__ exclamaba el anciano en cada puesto al presentarse.
Llegó al puesto de una familia de apellida Ramos y entonces sucedió un diálogo no ameno según fuentes orales de la gente.
__ ¡Una limosnita por el amor de Dios!__ expresó el mendigo.
__ ¡No tenemos plata para darle! ¡No hay dinero!__ contestó alguien de ese puesto.
__ ¡Por favor mamita/papito una limosnita te lo ruego!__ insistió suplicando el pobre mendigo cogiéndose ambas manos y juntándolas palma a palma.
__ ¡Váyase! ¿Acaso no puede ir a trabajar! ¡Váyase! __
Alguien por ahí dice que fue jalado del sombrero y echado del puesto. Luego de esta conversación nada edificante vendría lo peor.
__ ¡Por su trato, por su trato hacia mí. Una desgracia les ocurrirá! Se acordarán, se acordarán. Ya verán__ respondió muy pero muy dolido el ancianito. El curso de su camino siguió, apartándose del puesto que le rechazó.
Cuando niño era yo, pasaba un ancianito por mi barrio. Mi perrita Canela le ladraba siempre. Él era un señor muy pero muy mayor, su rostro era la de alegría siempre y paraba cantando; le acompañaba un sombrero de paja, un costal de tela a la espalda y un bastón como guía. Los niños y jóvenes lo conocían y al verlo así tan animoso, sonreían frente a él. A veces para cruzar la calle, había alguien que le ayudaba. porque era ciego. Qué recuerdos aquellos. Qué diferencia con el otro mendigo del mercado del que me contaba siempre mi madre.

Los ancianos mendigos se caracterizaban muchas veces por juntar sus dos arrugaditas manos al pedir caridad
Foto: http://laiguana.blogspot.es/1267020540/

Pasada la media noche, mientras todos descansaban, se escuchaba en el ambiente como el cocer de la cancha, las palomitas de maíz, y emergía humo por doquier. Un incendio estaba aconteciendo.
¿Cómo sucedió el incendio? Se habla que dejaron la cocina prendida y que algunas chispas cayeron sobre superficie humedecida de kerosene y ésta se propagó a los cilindros de dicho combustible. Inmediatamente sucedió una explosión. El fuego y sobre todo el humo se propagaron tanto que no dejaba ver con claridad la zona quedando varias personas atrapadas por el fuego. Respirar aire puro era común en Cartavio pero esta vez el desastre haría que los campos de árboles, los pajarillos y las acequias queden en el olvido de las mentes de los desesperados.
La gente afectada estaba dispuesta a escapar de las llamas. Otras personas trataron de salvarlas desde fuera.
__ ¡INCENDIOOO!, ¡INCENDIOOO! __ gritaban desesperados los que estaban dentro y fuera.
__ ¡TRAIGAN AGUAAA, TRAIGAN AGUAAA!; ¡AGUAAA!; ¡SÁQUENLOS DE AHÍ!__ decían otros.
Las puertas grandes de madera estaban cerradas ¿cómo escapar?....Susto, pánico, nerviosismo y desesperación abrumó a esa gente.
__ ¡AYÚDENNOS! ¡AYÚDENOS!__ gritaban desde dentro.

En esos instantes la familia Loyaga logró escapar haciendo un forado en la pared. La familia Bueno también logró salvarse del incendio encontrando por fin como salida airosa la famosa puerta posterior que da a la calle Ramos 2º cuadra.
Llegaron los vecinos de Cartavio Viejo con sus baldes esos antiguos, recogiendo agua de las cañerías que dichas calles tenían a su centro. Pero lamentablemente el fuego ya había consumido casi todo. Los auxilios que llegaron luego no sirvieron para salvar a los integrantes de la familia Ramos. Los grupos de personas a manera de brigadistas entraron al lugar siniestrado y cubiertos sus fosas nasales con telas tuvieron que soportar esos olores nauseabundos de carne humana calcinada, quemada totalmente. Un par de vecinos cogen la caja con dinero; otros ayudaban a los afectados y otro grupo trataba de recuperar lo que podía encontrar de valor en sus sencillos negocios.

Entrada principal donde era el Antiguo Mercado.


La parte trasera del antiguo mercado. La "calle Ciega", aquí en un concurso de muñecos por fin de año.

Mi madre entraba de turno muy de mañana al antiguo hospital que es hoy la escuela “Olga Pereda” en la calle Real. Los médicos no le permitían ver los cuerpos calcinados que habían llegado de madrugada al centro. En algún momento, como se dedicaba a la limpieza de los ambientes de los doctores, pudo ver en cierta habitación los cuerpos cadavéricos chamuscados, muy negros.
__Ay hijo si supieras lo que viví. De ser grandes esas personas en vida llegaban pequeñas al hospital, toda encogidas. No se lo deseo a nadie. Qué triste el final de esas personas__ toda melancólica y llorosa me contaba mi mamá el desastre desde muy pequeño.

El local ha sufrido diversos nombres, como Coliseo “DECA” (Deportistas Cartavinos) y luego Coliseo “Cartavio”. Hoy, este local sigue en manos de la empresa y es usado para eventos deportivos y culturales, así como para realizar bingos y otras actividades. Tiene dos servicios higiénicos y unas antiguas ventanas pequeñas. En él se encuentra la familia Briceño Jaramillo viviendo y cuidándolo.
Ojalá Cartavio no vuelva a sufrir otra desgracia por falta de conciencia ciudadana y orientación en Defensa Civil (en esos tiempos no existía este organismo).

Pero regresemos al relato mismo. ¿Qué se dice del incendio? Que eso ocurrió debido a la irracionalidad de la gente que al no ser solidaria pues una desgracia encontraría y cuando encuentre la desgracia, no podría ni siquiera vivir para contarla.
¿Qué fue del anciano? El anciano todo encorvado y de condición servil no fue visto nunca más en Cartavio. Sólo fue visto el mismo día del incendio, el mismo día que pidió caridad. Varias personas antiguas relacionan al anciano con el mismo “Jesús” de la Biblia; otros afirman que fue “un Ángel” que llegó a Cartavio para probar la caridad de su gente.

Fuentes orales
Sra. Olga Bartolo Briceño (79 años).
Sra. Susana Rodríguez Córdova (74 años).
Sra. Jesús Vásquez Sánchez (68 años).
Sra. Clotilde Mendoza Cecías.
Sr. Jorge Mendoza Cecías.

Fuentes de desfile alegórico
El relato fue presentado como escena en el II Concurso Interno de Alegorías “Así es Mi Perú” por los alumnos del 5to grado del nivel secundario de la I.E. “Benjamin Franklin”-Cartavio en plena calle Real, siendo Tutora la profesora Rosa Córdova. El evento del cual yo fui Presidente tenía que ver con la celebración de las Fiestas Patrias-año 2011.

jueves, 12 de enero de 2012

Cuando la fábrica pide sangre


Se vino a mi mente al señor Alberto Fujimori quien asumió el gobierno del Perú en 1990. Yo estaba cursando el 4to año de secundaria Vi a la gente que se había escapado al exterior en busca de una vida mejor, también observé cómo Cartavio iba quedando con menos personas debido a la crisis de la empresa azucarera.

En los tiempos de los hacendados Grace surgió la narración de que la fábrica funcionaba bien hasta que se malograba y dejaba de funcionar, por lo que era necesario entregar en sacrificio la sangre de alguna persona y derramarla en la infraestructura de la misma.
Los Grace eran ya dueños de Cartavio por el año 1879 al momento de la guerra contra Chile. Tanto tiempo, un poco más de un siglo (133 años) y el relato no se extinguió.

Donde es hoy en día la Cooperativa San José había una sala grande y ancha. Ahí se instalaban a vivir gente que trabajaba para la empresa, gente de todo un poco, incluyendo personas de la serranía liberteña.

Doña María Briceño Calderón contó que había un señor en caballo que llamaba a gente para que vayan a trabajar…lo llamaron al señor Bartolo.
-- Oye Bartolo te llama el ingeniero para que vayas a trabajar – dijo el amigo con tono asustado.

-- Pero yo no puedo ir – respondió Don Bartolo.

Uno de los que estaban presentes, sospechaba algo y como si fuera un evento de suspenso conversa con Bartolo.

-- “COJUDO TE LLEVAN A MATAR. ¡CARAJO! TE NECESITAN SEGURO PARA QUE TE MATEN” –. Entonces el papá de Olga asustado quedó, y se animó a hablar con su superior inmediatamente.

-- Ingeniero no voy porque mi mujer está mal y por ese motivo no puedo.

El jinete que andaba con su ponchazo. Se enojó mucho.

Al rato pasó un vehículo antiguo y los demás trabajadores observaban y conversaban entre sí: “Ahí llevan a gente para ser asesinados”.

Obreros de la fábrica de azúcar Cartavio. Años ´50 del siglo XX. Foto: Alejandro Cipirán.
Cuando abstraía sobre mis conclusiones, me interpelaba ¿por qué tanto temor? Es cuando comienza la interpretación familiar, en voz baja y con un cuidado como si tuviéramos temor de un Servicio de Inteligencia que nos quiera impedir el fondo del asunto.

Cuando mi madre Olga se ocupaba de sus faenas en la calle Cáceres en la 1er cuadra haciendo mandados y limpieza, en una casa de la entonces Caballería del Ejército del Perú, también recordó una experiencia. Entre las 6:30 am hasta las 8:00 p.m. A la hora de salida cuenta que sentía mucho temor al regresar a casa, a la calle Zafra. ¿Por qué? porque era silencio, luz eléctrica había a lo lejos.
Su madre, mi abuela materna, María aconsejaba que si alguien le llamaba, no debería hacer caso, pues también se cogían a los chicos para llevarlos a la fábrica.
Dicen que a veces se llevaban a mujeres jóvenes, señoritas y a mujeres en estado o embarazadas.
Mi madre Olga contaba más o menos así el asunto:
"Cuando la fábrica no quería moler entonces pedía almas, pedía cristianos, pedía sangre. Hay personas que fueron desaparecidas de las calles, pues las agarraban, las metían en unos vehículos y luego desaparecían. Pero se sabe que sus cuerpos asesinados antes de desaparecer debían ser llevados a la fábrica para derramar la sangre entre las máquinas. Hijo, también supe que los que laboraban en la fábrica pasaban la voz porque habían encontrado al día siguiente manchas rojas de sangre".

Con relación a la fábrica de azúcar, a fines de los 90´s y principios del siglo XXI, han sucedido accidentes horribles en Cartavio. Mi amigo Leonel vio frente a frente una sustancia como dulce hirviendo caía sobre los cuerpos de dos obreros. Uno quedó en estado muy delicado, se notaba parte de sus costillas sin la piel y la carne, al poco rato murió en el hospital. Otros llegaron a tener accidentes como caídas desde lo alto de la infraestructura.
Foto tomada por mi cuñado Valentín Bustamante B. inicios de los 90's cuando gobernaba el distrito el alcalde Marco Muñoz. Además podemos ver la gran cantidad de casas de "un solo piso". La crisis campeaba en mi Cartavio y la fábrica con sus sonidos extraños en las noches y madrugadas.

Estos hechos siempre dejaban intrigados a los supersticiosos porque echaban la culpa a la fábrica, pero en realidad habían ocurrido por mala coordinación de los operarios en alguna área y a la falta de cuidado en los implementos que se lleva al trabajo.
Con respecto a las muertes en tiempos de Hacienda, no puedo afirmar que todas hayan sido por el mismo motivo, sino que quizá la creencia haya llevado a ciertos individuos a pensar que ver sangre en la fábrica sería de verdad la única opción para seguir teniendo trabajo en la empresa y ver que ella al funcionar bien pues siga existiendo para el bien de todos. Así pues creyeron que llevar personas capturadas y asesinadas era la única solución al problema.
Mientras tanto la fábrica sigue con su sonido extraño, el rechinar de sus fierros como hablándonos "quiero almas, deseo tu sangre".


Representación del relato por alumnos del 3er año de secundaria de la I.E. "Benjamin Franklin"


Fuente oral
  • Olga Bartolo Briceño (79 años).