Wikipedia

Resultados de la búsqueda

domingo, 22 de julio de 2012

El campo 16


“Ya habían trabajado en la zona Misael Valderrama, un tal Rivera y mi hermano. Ellos decían que ahí lloraban, molestaban y que luego los que trabajaban salían corriendo.

Por el año 1997 y 1998 cuando fui a trabajar llegué a cuidar motores pero ya me habían avisado de las cosas que aparecían u ocurrían en ese lugar.
La primera noche no pasó nada, la segunda noche algo en suspenso estaba como preguntándome “¿Será cierto?”. Pero todo fue la tercera noche….
Como entraba a las 6:00 p.m. vi un motor en el suelo de cultivo rodeado de varias cruces hechas de tronquitos. Pregunté y me dijeron _ Es que aquí en este campo es pesado pues Espinoza _

Colgué en una cabañita de palos, que construyen siempre en el campo, la radio de botones antigua que mi papá me prestó y en otra esquina el rosario que me habían regalado.
A las 9:00 p.m. escuchando la radio, escuché el sonido del botón y la radio se apagó. Me pareció extraño. La prendí mientras el rosario fosforescente iluminaba un lado de la cabañita. Después la radio se apaga por segunda vez y comencé a hablar lisuras. La volví a prender.
Al rato pasa el “Jefe de Ronda” en vehículo y me habla 
_ Si ves algo extraño sólo sal a la pista que da al río _ como presintiendo que me podía pasar algo.

A eso de las 12 de la media noche se apaga nuevamente la radio, luego escucho llorar a un niño por la acequia en medio del campo. Salí hacia la pista como me dijo el Jefe, llevando mis cosas. En la pista me encontré con los ronderos (cuidaban los cables de electricidad desde el antiguo grifo Koinsa hasta la altura del Pozo Nº 01)…así pasaron las horas….esperé a que venga el trabajador de turno e irme a mi casa”.

En esta entrevista, don Alfredo me habla que la radio no estaba malograda y que funcionaba a la perfección. Los botones de prendido eran de aquellos donde se gira con los dedos, lo mismo se hacía para buscar las emisoras. Es cierto que era de esos artefactos antiguos pero ya lo había probado antes y después del suceso. La radio estaba en buen estado, no había motivo para apagarse por sí sola.

Fuente oral
Sr. Alfredo Espinoza Novoa (50 años).


Antes de las 7 de la mañana. El trabajo en el campo no paraba.