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martes, 16 de julio de 2013

Otros relatos sobre el Anexo de Nazareno

Otros relatos sobre el Anexo de Nazareno

El perro

“En tiempos de Hacienda por la calle Real (la calle del centro) aparecía de vez en cuando un perro negro furioso jalando cadenas. Si se encontraba en la esquina con alguien estas personas corrían peligro. Si alguno de ellos lograba ver al perro, éste animal seguía a atacar. La persona perseguida podía correr a su casa pero al entrar a ella comenzaban a babear por ese susto. Eso contaban los antiguos aunque yo nunca viví eso”.


Nazareno 04

“Durante la crisis de las cooperativas azucareras entre los años 1989-1990, Nazareno ya no tenía electricidad porque la fábrica estaba ‘parada’ (sin funcionar). Desde Cartavio se nos daba energía eléctrica, pero llegaron tiempos en que ya no teníamos.

Los trabajadores que tenía yo a cargo iban para trabajar a Nazareno 04 (así se llama a un cuartel o campo), y esta gente se encargaba de cada motor estacionario. Estos motores eran usados para extraer agua del subsuelo ya que ni siquiera teníamos electricidad.
Aquél lugar conocido más conocido como El Pozo 142 era un sitio de mucho susto supe. Luego del trabajo los hombres a mi cargo llegaban a contarme cosas de apariciones y yo les decía ¡callen, lo que pasa es que son unos miedosos! Pero es extraño que varios me hayan dicho lo mismo. Otros hombres de trabajo que sabían que debían ir por ese pozo, ya comenzaban a dar muestras de miedo”.

¿Pero qué era lo que tanto susto causaba?

“Ellos decían que se echaban a descansar….y una mujer gringa muy hermosa se les aparecía de improviso muy cerca. Ella de frente se abalanzaba sobre ellos a querer tener sexo, a hacer el amor…entonces ellos se asustaban con estas cosas que la aventaban y salían corriendo”.

Don Evaristo ¿acaso se quedaron dormidos en el trabajo ahí en el campo?

“No. Esa mujer se aparecía sin que ellos ni siquiera tengan las intenciones de dormir. Pero que estaban asustados por lo que les pasó pues sí yo los veía muy asustados. No sucedió a unos cuantos, sino a algo de 20 personas en esos tiempos de la crisis cooperativa. Yo creo que esas apariciones sucedieron porque en el pasado en Nazareno 4, 8 y 9 ha habido bastantes huacas, quizá hay tesoros”.


Campos de Nazareno. Riego por mangas.
Don Evaristo Santisteban y su esposa Doña María Angelita Rubio Fernández (58 años).



Fuente:
Don Evaristo Candelario Santisteban Alfaro (57 años) à Supervisor de la empresa.